El chillido de Isis – Parte 3

17 agosto, 2020 Por Serra Vegana 0

Empezó complicándose, a los dos días de tenerte en casa…

Un sábado por la tarde, te oímos chillar, fuimos inmediatamente a ver que te pasaba, tenías una pata encogida, que al momento apoyaste.

Isis Isis cojeando por el camino

Llame al veterinario que había de guardia, ya que ese fin de semana era puente, y me comento que te observáramos a ver como ibas.

El domingo por la mañana te volvió a pasar y fuimos a urgencias, ya que el lunes era festivo también, allí te hicieron radiografías, te exploraron y no vieron nada…

Pues a lo largo de la semana descubriríamos en la clínica Asís que lo que tenías era una luxación en la rótula de tu pata derecha, mientras la rótula estaba en su sitio, estaba todo bien, pero cuando se salía, chillabas y al poco empezabas a cojear, sin duda, teníamos que operarte,

Quedamos con los traumatólogos veterinarios de valencia, y vinieron a verte, en poco tiempo empezó a pasarte en la pata izquierda también.
Pasamos unos días muy duros, pues los últimos días antes de la operación, tenías las dos patas mal, y apenas podías levantarte y tumbarte, no me costaba nada tumbarte cuando no podías, no podía dejarte sola pequeña.

En los paseos de repente empezabas a cojear y tenías que volver en mis brazos a casa, ¡Por fin llego el día de la operación!

Primero te operaron la pata izquierda, ya que estaba mejor que la derecha y no queríamos que se resintiera más, a la semana siguiente te operaron la derecha, las dos operaciones consistían, explicado con mis palabras en cortar el hueso de la tibia, girarlo, anclarlo y profundizar el surco de la rótula, ya que se había desgastado, por suerte las operaciones salieron muy bien.

Calendario Isis
Calendario de Isis

Pero teníamos un problema, eran operaciones muy costosas económicamente… los traumatólogos que la operaron eran conscientes de la situación, era una perra que había recogido de la calle en pésimas condiciones y a la que buscaba hogar, por ello ajustaron el precio, aún así era mucho para mí.

Entonces en Serra Vegana hicimos magdalenas solidarias, algún sorteo, todo el dinero recaudado sería para las operaciones.

 

Una amiga y gran fotógrafa, Desi Lama, me dijo:

“Vero, ¿Que te parece si le hago unas fotos chulas a Isis y hacemos calendarios para venderlos y recaudar dinero?”

Me pareció fantástico, un amigo Paul Harrison, que tiene una academia de música y me dijo:

“Tráeme un hucha y te ayudaremos con la operación”

También se puso en contacto conmigo Charo Villar y me dijo:

“Voy a hacer unas tazas solidarias para las operaciones de Isis”

Así y gracias a amistades, e incluso gente maravillosa que no conocía y conocí gracias a Isis, fuimos recaudando todo el dinero para sus operaciones, que era un algo más de: 1.500 €, siempre les estaré agradecida.

Luego vino el post-operatorio, meses, sin poder correr, saltar, sin poder subir y bajar escaleras… todo ello para que los huesos soldaran bien, y tú que ya empezabas a ser feliz, tenías unos 10 meses.

Querías jugar pero teníamos limites, poco fuimos haciendo los paseos más largos, también ibas a la guardería Equilibrium dogs, allí te metían en la piscina para que hicieras rehabilitación, no tenías casi masa muscular y había que desarrollarla y fortalecerte.

Y por fin llego el día que pudiste volver a correr.
Con esta situación nos fuimos haciendo inseparables, creamos un vínculo especial, y supimos que nunca más nos separaríamos…